Por lo general, la maniobra de adelantamiento es una actuación que entraña cierto riesgo, debido a que altera el orden normal de la circulación. Por eso es necesario ser precavidos y realizar el adelantamiento siempre y cuando estemos seguros y siempre y cuando las señales de la carretera no nos indiquen que es una maniobra no permitida. Sin embargo, puede darse el caso que haya tramos que no estén debidamente señalizados y nos surjan dudas a la hora de adelantar. En este caso, es recomendable cerciorarse de que la maniobra puede realizarse sin peligro, asegurándonos una correcta visibilidad y no realizándola en caso de no estar seguros.

Los adelantamientos pueden ser especialmente peligrosos en carreteras secundarias, túneles y en casco urbano porque conlleva el riesgo de encontrarnos con vehículos que nos vienen de frente, otros que se disponen a cruzar una intersección, pasos a nivel, peatones o ciclistas. De hecho, esta peligrosidad hace que se hayan establecido ciertos lugares en los que está prohibido adelantar.

¿DÓNDE ESTÁ PROHIBIDO ADELANTAR?

  1. Curvas y cambios de rasante de visibilidad reducida: Este tipo de tramos resulta peligroso debido al riesgo que existe de colisionar contra el vehículo que circula en el sentido contrario al nuestro. Por lo general, estos tramos estarán debidamente señalizados con una o dos líneas longitudinales continuas que delimita el carril por el que circulamos y complementarán a la señal vertical (R-305) de adelantamiento prohibido para indicarnos la prohibición de adelantar a los vehículos de motor que circulen por la calzada, salvo que éstos sean motocicletas de dos ruedas y siempre que no se invada la zona reservada al sentido contrario, a partir del lugar en que esté situada la señal y hasta la próxima señal de “Fin de prohibición de adelantamiento” o de “Fin de prohibiciones”.
  2. Túneles y pasos inferiores con un sólo carril en el sentido de marcha: Este tramo comenzarán con la señal vertical (S-5), túneles, que indica el principio del túnel y su longitud en metros. La prohibición no afecta a aquellos túneles o pasos inferiores con más de un carril para cada sentido de la circulación, pero en este caso, debemos tener especial cuidado de no deslumbrarnos con las luces de los coches que vienen de frente.
  3. Intersecciones y sus proximidades: Estos son puntos especialmente delicados, ya que podemos encontrarnos otros vehículos, ciclistas o peatones que se encuentren cruzando la intersección, con el riesgo de que se produzca un alcance o un atropello. La prohibición no afecta a intersecciones de tipo glorieta o plazas de circulación giratoria.
  4. Pasos a nivel y sus proximidades: Una situación en la que debemos extremar las precauciones y estar siempre pendientes de las oportunas señales acústicas u ópticas del propio paso a nivel. Una vez se nos permita el paso debemos cruzar la vía férrea sin demora y con seguridad para no quedarnos inmovilizados, incluso, a su paso por dicha vía férrea que podremos adelantar pero siempre y cuando adelantemos a vehículos de 2 ruedas.
  5. Intersecciones con vías ciclistas y sus proximidades: La circulación en paralelo de ciclistas hace que la circulación sea más peligrosa y aumente el riesgo de atropello.
  6. Pasos para peatones y sus proximidades: En tramos con pasos de peatones debemos mantener una velocidad reducida que nos permita detenernos para facilitar el paso de los transeúntes sin riesgo de atropello.

Por último, recordar que aunque haya tramos en los que el adelantamiento está permitido, puede ser que las condiciones de la carretera o la situación climatológica no sean los adecuados. Por ello, lo principal es aplicar el sentido común. Asegura tu visibilidad y no te pongas en riesgo ni a tí ni a los demás usuarios. ¡Ya puedes adelantar!