Después de unas cuantas clases prácticas, llega el momento decisivo: ese en el que por fin pondremos a prueba todo lo aprendido en nuestra autoescuela. Para aprobar el examen debemos demostrar a nuestro examinador que somos aptos para circular con seguridad y respetando las normas de tráfico en todo momento. Para ayudarte a preparar tu examen, sigue nuestros consejos para aprobar el examen:

  1. Cuando entres en el coche, asegúrate de regular correctamente el asiento, los espejos y ponerte el cinturón.
  2. No te aceleres. Espera a que el examinador te de las indicaciones pertinentes antes de arrancar.
  3. ¿Llevas las luces? ¿Se está haciendo de noche? ¿Tienes que atravesar un túnel? Recuerda poner las luces adecuadas en cada momento.
  4. Pon especial atención a los pasos de cebra, los cruces, los semáforos, las rotondas y los carriles de incorporación.
  5. ¡Señala las maniobras! Recuerda que debes mirar por los retrovisores, señalar la maniobra y maniobrar.
  6. Controla la velocidad y cambia de marchas con suavidad.
  7. Ojo con las indicaciones “trampa” del examinador, como “gire a la derecha por la próxima”. Asegúrate de que la “próxima” no es prohibida…
  8. Si no has entendido bien las indicaciones del examinador, pídele que te las repita sin miedo. Lo más importante es que estés seguro de lo que haces.
  9. Cuando vayas a aparcar, piensa bien la maniobra y hazlo con tranquilidad.
  10. Cuanto tu examen acabe no olvides parar el motor antes de bajarte, y asegurarte mediante los espejos y girando la cabeza que es seguro abrir las puertas del coche.

Por último, piensa que es una práctica más. Sabemos que es lo más difícil, pero lo más importante es que el día del examen estés relajado y seguro de ti mismo, porque así podrás enfrentarte con seguridad a la prueba. Probablemente hayas hecho el recorrido del examen con anterioridad y lo superaste con la ayuda de tu profesor. Así que antes de entrar en el coche, respira hondo, cuenta hasta 10… ¡y a por ello!