Conducir no es una tarea fácil, sobre todo cuando hablamos de trayectos largos. Conducir muchas horas produce fatiga, cansancio y malestar. Una sensación que suele darse con mayor frecuencia a primera hora de la mañana o después de comer. La fatiga al volante es un factor de riesgo que produce buena parte de los accidentes en carretera. Por eso es necesario tomar medidas para evitarla. Conducir «del tirón» puede que te haga llegar antes, pero supone un riesgo para tí y el resto de los ocupantes. Así que olvida las prisas y prioriza tu seguridad. Hoy te damos unos consejos para evitar la fatiga al volante:

  1. DORMIR. Antes de viajar, duerme al menos 7 horas y ni se te ocurra ponerse en marcha después de una jornada de trabajo.
  2. TEMPERATURA. Procura mantener una temperatura agradable –alrededor de 24º C–, y ventila de vez en cuando para evitar la sequedad en el interior del coche.
  3. SÍNTOMAS. Conocerlos es la mejor forma de prevenir la fatiga. Malestar físico, parpadeo constante, calambres, errores en la conducción, ‘automatismos’ sin percibir la situación del tráfico…
  4. PARADAS. Durante el viaje, pare y descansa cada 2 horas o cada 200 kilómetros y aprovecha para estirar las piernas.
  5. HIDRATACIÓN. Mantente bien hidratado (agua o refrescos). La falta de líquidos provoca una reducción de la atención, dolor de cabeza y cansancio muscular.
  6. CAFÉ. Un estudio de Intras y Fesvial asegura que descanso y consumo de café reduce un 36% los despistes, un 26% la sensación de somnolencia y aumenta un 8% el tiempo de reacción.
  7. NO AL ALCOHOL. Nunca bebas alcohol si vas a conducir.
  8. MEDICAMENTOS. Puede que no lo sepas, pero algunos medicamentos provocan somnolencia u otros síntomas que pueden afectar a la conducción, así que si estás tomando algo, consulta a tu médico para prevenir riesgos.

Evitar la fatiga no solo hará que realices un trayecto seguro, sino que además te hará disfrutar más del viaje. ¡Felices vacaciones!