A estas alturas, todos sabemos que los motoristas son mucho más vulnerables que los demás conductores, sobre todo en situaciones de poca visibilidad. Por eso, insistimos muchas veces en aquellos aspectos que nos ayudarán a llegar más seguros a nuestro destino.

La niebla es una de esas circunstancias que puede pillarnos por sorpresa y puede acarrearnos ciertos problemas. Se considera niebla cuando el vapor de agua condensado hace que la visibilidad sea inferior a un kilómetro. ¡Y un kilómetro es muy poco!

La niebla provoca además sensación de frío, es pegajosa y húmeda, y a veces «moja» de verdad. Se puede circular con niebla, pero si la niebla no se disipa es recomendable salir de la calzada con la moto y esperar a que aclare. 

Clasificación de la niebla según visibilidad

Según su visibilidad hay distintos tipos de niebla, y pueden converger varios tipos en un mismo tramo. Hay que estar atento pues, a los cambios de visibilidad.

CLAVE – LÍMITES – DESIGNACIÓN

00 – De 0 a 25 m – Niebla densísima, sin visibilidad

0 – De 25 a 50 m – Niebla muy densa, sin visibilidad

1 – De 50 a 100 m – Niebla espensa, muy poca visibilidad

2 – De 100 a 500 m -Niebla, muy poca visibilidad

3 – De 500 a 1.000 m – Niebla, poca visibilidad

 

Hazte ver

Ten en cuenta que igual que tú tienes poca visibilidad en situaciones de niebla, a los demás conductores también les costará verte. Por eso es tan importante ver como ser visto. Tener las luces en perfecto estado es imprescindible. Si hay niebla, es muy importante llevar SIEMPRE las luces cortas, NUNCA las largas, pues la luz se reflejaría en la niebla y reduciría aún más nuestra visibilidad. Si llevas luces antiniebla, o de warning, actívalas, y procura activar la luz de freno de vez en cuando para que te vean por detrás.

Equipamiento

Si la niebla te pilla desprevenido, la ropa impermeable te será de gran ayuda, porque a la larga acaba calando. Si tu ropa no lleva tiras reflectantes, siempre será útil llevar bajo el asiento un chaleco reflectante. Los cascos con sistemas antivaho, como las pantallas diseñadas para albergar pinlock, también son una ventaja en este tipo de situaciones. Si no es tu caso, probablemente acabarás con la pantalla empañada. Si te ocurre, para y sal de la carretera.

Velocidad

Es evidente que no podemos ir a la misma velocidad cuando la visibilidad es reducida. Hay que adecuar la velocidad lo suficiente para poder reaccionar ante cualquier eventualidad a la velocidad que se vaya. Si la visibilidad es tan escasa que no puedes ver ni las rayas de la calzada, para y sal de la carretera; la niebla pasará.

Distancia de seguridad

Aumenta la distancia que te separa del vehículo que te precede más allá de lo que normalmenta harías. Con niebla, es posible que tenga que dar un frenazo repentino, y en ese caso querrás tener el máximo número de metros entre él y tú. Tu frenada será más suave y progresiva, y la de los que vengan por detrás de ti, también. Si la distancia de seguridad que precisas te impide ver las luces del que te precede, para y sal de la carretera.

Conducción

La concentración para cumplir todo lo anterior es la clave, pero más lo es el sentido común. Cuando el banco de niebla se disipe, no te confíes, ya que puede que otro te espere más adelante. Además, lo normal es que la niebla haya pasado por ahí y que el asfalto esté húmedo, por lo que debes mantener todas las precauciones.